sábado, 10 de julio de 2010

LA BIBLIOTECOLOGIA Y LA CIENCIA DE LA INFORMACION

Fernando Arteaga-Fernández

Es común en nuestros días, escuchar por doquier, que vivimos en la era de la información y directa o indirectamente somos testigos de la explosión informativa que es notoria en cualquier campo de acción, como resultado y producto del incontenible avance y desarrollo científico y tecnológico, que también repercute en el uso y la aplicación de nuevos términos, nuevas voces y nuevos conceptos, pero, aunque la terminología ha cambiado y ha entrado fácilmente en nuestro lenguaje, algunas instituciones educativas y de formación profesional como las universidades y sobre todo las bibliotecas, en mi opinión, no han respondido todavía al desafío de enfrentarse con esa realidad, han permanecido estáticas por mucho tiempo y recién están empezando a mostrar signos de cambio, pero estos originan a su vez cambios en la estructura orgánica y social, dando como resultado, dificultades de adecuación e instrumentalización que impiden cumplir adecuadamente con el rol asignado por la actual sociedad.

Una de estas instituciones que nos preocupa y corresponde al análisis, es la biblioteca que aun se halla en una situación confusa respecto a las nuevas tecnologías electrónicas de aplicación para mejorar los servicios y superar los cambios que la nueva estructura social busca para que se conviertan en transformaciones efectivas y esenciales.

La capacidad para seleccionar, recuperar, organizar, evaluar y transferir por diversos medios la información, es cada vez más notoria en el proceso de utilización de las nuevas tecnologías de la información que se van expandiendo cada vez más rápidamente. Sin embargo, algunos alumnos todavía egresan, sin la suficiente capacidad para manipular y operar las más básicas y tradicionales fuentes de información.

Esta observación nos proporciona una base sólida para determinar las necesidades de educación en la profesión bibliotecológica, porque no solo la educación en general ha fracasado al afrontar las implicaciones de la era de la información, también la formación profesional de bibliotecarios ha estado a la zaga de los progresos electrónicos en muchos aspectos.

Sin duda la bibliotecología actual se ha hecho cada vez más compleja de lo que era hace veinte años atrás, hoy las bases de datos legibles en pantalla y los accesos on line (en línea) han incrementado en gran medida la capacidad de las bibliotecas para proporcionar un mejor nivel de búsqueda de información. Como consecuencia, esas nuevas posibilidades exigen también un mejor nivel de formación, ya no es suficiente estar familiarizado y conocer la colección presente físicamente en las cuatro paredes de la biblioteca, sino que es imprescindible tener acceso a otras bases de datos conectándose a través de correo electrónico, fax u otros medios actuales como el INTERNET, BOLNET, y otros.

Es mas, la tecnología esta cambiando también todos los días, en el procesamiento de datos y en la telecomunicación surgen capacidades de aplicación cada vez más amplias y extensas, es común acceder a la comunicación por satélite, a las conferencias por computadora, y otros excitantes medios que permiten "navegar" por los inmensos océanos de la información.

El futuro bibliotecario no puede estar exento del conocimiento de estas nuevas tecnologías que aumentaran su calidad y eficiencia en el manejo de la información, debe atravesar antes por una etapa de perfeccionamiento cada vez más intensa para no permanecer en la obsolescencia de sus métodos.

Nos toca mostrar interés en mejorar los procedimientos objetivos para formar futuros profesionales bibliotecólogos que incluyan la aplicación de las nuevas tecnologías por una parte y un sólido cimiento de conocimientos de las formas filosóficas del origen de las ciencias bibliotecarias, por otra.

CIENCIA DE LA INFORMACION

A principios de los 60, cuando los bibliotecarios dieron un vigoroso impulso a nuevos métodos para diseñar mejores sistemas de recuperación de la información, estos fueron eventual-mente absorbidos como actividades propias de las bibliotecas, y de los bibliotecarios.

La influencia particularmente fuerte en el origen de la ciencia de la información fuera de la documentación, estaba basada en una teoría de señales, de la capacidad de símbolos, de una línea telefónica, o de cualquier otro medio de comunicación para transmitir mensajes, a la que se denominó con la expresión ciencia de la información, la que posteriormente se incrementó con trabajos relacionados a la relación hombre-máquina, a la que se llamo cibernética.

Ambas encendieron la imaginación de los "documentalistas" de la época para explorar la variedad de trabajos en otras ciencias para la posibilidad de recuperarlos como información.

Los orígenes de la ciencia de la información, como principio, están basa-dos en términos de sustitución de la computadora por el esfuerzo humano en el control de la proliferación de artículos científicos después de la Segunda Guerra Mundial.

Esa actividad vino a ser llamada de diferentes maneras sin diferenciación: documentación, recuperación de la in- formación, ciencia de la información y finalmente ciencias de la información como se la conoce hoy, para proponer esquemas que respondan a los problemas que surgen del conocimiento humano.

La ciencia de la información es una disciplina que desarrolla sus principios independientemente de cualquier sistema físico involucrando la noción de información, mientras que al mismo tiempo esta siendo aplicada para toda actividad del conocimiento humano y cuyo tratamiento serio como problema en diferentes áreas ahora se denomina ciencia de la información, que para algunos autores concierne al proceso de la comunicación, manifestado en el campo biológico, social y físico.

Para algunos bibliotecarios, la ciencia de la información esta considerada como un equilibrio de áreas del saber, y se intenta definir como: un conjunto de conocimientos relacionados a una colección documental, su tratamiento, almacenamiento y diseminación de la información de todo el pensamiento y las ideas del intelecto humano, lo que nos muestra una alianza directa entre la ciencia de la información y la bibliotecología.

Para nuestro conocido Harold Borko la ciencia de la información es:

"... una verdadera disciplina que investiga las propiedades, la conducta y la esencia de la información, las fuerzas que la gobiernan y que permiten una optima accesibilidad y el uso, para mostrar que se halla directamente relacionado con el cono-cimiento referente a la producción y el origen de la colección, la organización, el almacenamiento, la recuperación, el proceso técnico de la interpretación de datos, la transmisión de los mismos, la transformación y la utilización de la misma, que incluye además las representaciones de la información investigada tanto en los sistemas naturales como artificiales, el uso de códigos para la transmisión de mensajes de manera eficiente, y la aplicación de elementos y técnicas a través del estudio del proceso con tecnologías nuevas como la computadora y sus respectivos sistemas de programación.

Es una ciencia interdisciplinaria derivada y relacionada con diferentes campos tales como la matemática, la lógica, la lingüística, la tecnología, la computación, con la investigación operativa, las artes gráficas, la administración y sobre todo y de manera directa con la bibliotecología, que la convierte en una ciencia aplicada."

Esta definición parece un poco complicada, ello se debe a que sus elementos de trabajo incluyen un enorme campo muy complejo y multidimensional en cuanto al ámbito que abarca y el autor intenta que la definición abarque a todos sus aspectos.

La ciencia de la información es un área de estudio y de investigación que definen su esencia, métodos y técnicas desde una variedad de disciplinas para acceder a un entendimiento de propiedades y atributos de la información que incluye sistemas de análisis, aspectos de entorno respecto a la información y la comunicación, medios de información, lenguajes de análisis, organización de la información, relación con los sistemas humanos y otros campos que nos permiten definir a la ciencia de la información como: la investigación de los fenómenos de la información y las propiedades de los sistemas de comunicación.

Un documento preparado por el Consejo Económico de Asistencia Mutua de la URSS para la Quinta Sesión del Comité Central de Partido Comunista, auspiciado por la UNESCO en septiembre de 1970 dice: "La ciencia de la información es una disciplina, que estudia la estructura y características generales de la información científica y también las reglas que rigen el proceso científico de la comunicación."

El Instituto Norteamericano de Documentación se ha abocado al estudio de la información registrada o editada, es decir de la información documental, y que a la fecha esta entroncada a un contexto mayor.

Sin embargo la bibliotecología y la documentación son aspectos aplica- dos de la ciencia de la información, las técnicas y procedimientos usados en ambas disciplinas, son procesos que deberían estar basados en los fundamentos teóricos de la ciencia de la información y recíprocamente los teóricos de la información deberían estudiar a su vez las técnicas probadas en el largo devenir de las bibliotecas y de las practicas habituales de la bibliotecología y la documentación.

La ciencia de la información es una disciplina aplicable y contribuye al mejoramiento de diversas instituciones dedicadas a la acumulación y transmisión del conocimiento y todas ellas tienen que ver principalmente con el libro, como soporte básico del conocimiento acumulado por muchas generaciones y como instrumento de enseñanza, actualmente se incluyen los medios audiovisuales electrónicos, como el cine, la televisión y otros para el despliegue visual, las publicaciones periódicas para la comunicación de los últimos avances tecnológicos en campos especializados y también se incluyen los seminarios, congresos o las conferencias para la comunicación oral de la información.

SITUACIÓN ACTUAL

Hasta el siglo 19, los bibliotecarios eran eruditos conocedores de la ciencia, desde la época de los Ptolomeos en el Egipto antiguo, pero ocurre un cambio de orientación a partir de 1876 al fundarse la Asociación de Bibliotecarios de Norteamérica (ALA) y es desde entonces que la bibliotecología amplia su campo de acción hasta alcanzar la diversificación que hoy tiene.

A este hecho se suma la complejidad que van adquiriendo las unidades de información que son invadidas por profesionales no bibliotecarios que plantean un desprecio por la bibliotecología, y para no sacar ningún partido de la formación de profesionales bibliotecarios, rechazan las técnicas bibliotecológicas a pesar de que ellos mismos tienen necesidad de aplicarlas y reinventan métodos que ya fueron superados por los bibliotecarios, y para diferenciarse se autodenominan "documentalistas", "especialistas de la documentación" o "trabajadores de la información".

Para la sociología de la profesionalización en este fenómeno el grupo de invasores, quiere cambiar la terminología del grupo invadido y dar la impresión de que se ha creado una nueva disciplina, hecho que a todas luces no tiene nada de cierto. La modificación de la terminología no cambia la realidad

En los últimos años, la sociedad experimenta una serie de profundos cambios extraordinarios en diferentes aspectos del desarrollo económico, social, político y sobretodo cultural, que directa o indirectamente afectan desde diversos ámbitos al conjunto social de nuestro país, entre estos se puede mencionar la formación de grandes bloques económicos como la capitalización que persigue la globalización de la economía transnacional. Otro de los importantes rubros constituye el incontrolable avance de la ciencia y la tecnología que resulta en la producción de ingentes cantidades de información científica que inundan la sociedad a través de la producción de material bibliográficos en las diferentes formas de soportes, tanto en papel como electrónicos.

Como consecuencia de este imparable avance tecnológico surgen al mismo tiempo innumerables problemas que necesitan nuevas respuestas inmediatas y que deben ser encarados primero con la formación de profesionales capacitados e idóneos para enfrentar este reto, y es aquí donde surge el problema fundamental para nosotros, resolver el problema con el planteamiento de pro-puestas concretas.

Nuestro país, dadas sus características de estar en vías de desarrollo, esta condicionado a absorber tecnología de punta como consumidor, pero no genera nuevas técnicas, lo que hace que también deba admitir paradigmas que han permitido el establecimiento de modelos de transferencia de información, que son forma expansiva de la organización de conjuntos de unidades de información que trabajan e interactúan entre si con fines y objetivos comunes, como las redes y sistemas de información.

Estos conjuntos de unidades están básicamente conformados por bibliotecas que como principio genérico han constituido la disciplina que a través del tiempo se ha constituido en ciencia bibliotecológica, de la cual han derivado otras, como formas de especialidad de la anterior, con diversas denominaciones como la documentación, la archivología, la museología, sin que dejen de aplicarse técnicas y nuevos métodos actualizados en cada campo, para el manejo de la información.

Si nos remontamos a los orígenes cuya tradicionalidad de denominación se mantiene en la mayoría de las ciencias y las profesiones, el termino bibliotecología, deriva de las voces griegas que son: biblios= libro, tecke=lugar o sitio y logos=estudio, tratado, significa entonces: estudio del lugar donde están los libros, entendiendo por libro todo tipo de documento como soporte de la información en diferentes materiales como el papel, tela, cuero, metal y actualmente el material plástico y como consecuencia del avance tecnológico se convierten en ciencias bibliotecológica y de la información.

Considerando los paradigmas como modelos o como ejemplos y si tomamos la definición de Platón, que llama a las ideas, " tipos ejemplares de cada cosa que se capta con el entendimiento como representación de realidades formales", podemos concluir que el modelo mas común de acuerdo con la realidades formales tanto en nuestro país como en diferentes partes de América Latina y Europa, coinciden en el nombre genérico de Bibliotecología, el que se amplia con diferentes variantes que son las otras ciencias de la información, según el país donde se aplique.

Disponible en: http://www.bv.umsa.bo/revistas/bibliotecologia/numero5/articulos/bibliocdinf.htm