domingo, 30 de octubre de 2011

Cómo ayudar a sus hijos a usar la biblioteca

Kathryn Perkinson


Introducción


"Cuando yo era muchacho, recuerdo haber visto al mundo entero pasar ante los ojos de mi imaginación. Un buen día me escapé del aburrido pueblo en que vivía y, volteando las páginas de un libro muy bonito, viajé por toda Francia acompañado por otros dos muchachos de mi edad llamados André y Julien. En otra ocasión, en compañía de Don Quijote y Sancho, vi las llanuras de Castilla iluminadas por un sol ardiente, anduve por sus caminos polvorientos y visité sus posadas llenas de aventura. En mi imaginación, vi islas desiertas y auroras boreales reflejadas en el mar. En Africa visité el país de los pigmeos y no me pareció extraño porque anteriormente había visitado Liliput. Viví en la choza descrita en Uncle Tom's Cabin y cultivé caña de azúcar con los esclavos. Como el Barón de Münchausen, até una cuerda al cuarto creciente de la Luna para deslizarme por ella hasta la Tierra, y como no era suficientemente larga, le corté un tramo superior y se lo até al extremo inferior para completarla. Con Jules Verne viajé por todas partes y vi el fondo del mar.
Es así, durante la etapa más temprana e impresionable de la niñez, que se forja el país universal de los niños. Es una etapa de la vida en que las rivalidades sólo obran en la diversidad de imágenes y de colores. Los cuentos maravillosos se complementan en perfecta armonía, sin hacerse mal unos a otros. Todo es paz y unión."


Paul Hazard

De: Books, Children and Men