martes, 21 de agosto de 2012

Sin libros y sin catálogos ¿qué será de las bibliotecas?

     Os confieso mi angustia en esta ocasión. Es tanto lo que se ha escrito recientemente sobre el futuro de las bibliotecas y la profesión bibliotecaria que resulta a veces díficil controlar -siquiera superficialmente- todo ese flujo de información. A veces da incluso la impresión de que es todo un género el que se ha creado al calor de las crisis, los recortes, las intervenciones y los rescates.

     Podríamos incluso nombrar al fenómeno : prospectiva bibliotecaria. Podéis echar un vistazo a las novedades de los tablones de enlaces de @biblioupm en Pinterest, #librarians; #thelibrary  o #theacademiclibrary para comprobar la gran variedad de propuestas, alternativas, innovaciones y nuevas e intensas ideas que en este mismo momento bullen en artículos, posts, tuits, infografías, presentaciones, podcasts y vídeos de miles de profesionales como nosotros en todos los rincones del planeta. Porque hay alternativas. Porque la gestión, la protección, la canalización, la comunicación, la facilitación del conocimiento, de la creatividad, de la innovación son las claves de un futuro que ya comienza a asomar a la vuelta de la esquina.

     Pero construir el futuro es también -además de evaluar, estudiar, analizar, las propuestas novedosas, incluso atrevidas, que van surgiendo- ver cuáles de nuestras prácticas actuales están quedando obsoletas, desfasadas o son inservibles. Bien porque la rapidez con la que se suceden los cambios tecnológicos han dejado atrás herramientas de gestión de la información que nacieron en un contexto muy diferente y cuya utilidad actual es cada vez más cuestionada, bien porque las propias demandas de los usuarios hacia la biblioteca han cambiado, evolucionado o se han transformado en formas, maneras y usos a los que biblioteca y bibliotecarios aún tienen problemas para responder adecuadamente. ...