miércoles, 18 de enero de 2012

De la formación de usuarios a la alfabetización informacional. Propuestas para enseñar las habilidades de información

RESUMEN

José A. Gómez Hernández . Félix Benito Morales.

Analizamos la evolución conceptual de un servicio de las unidades de información, la "formación de usuarios", hacia los actuales modelos de "alfabetización informacional". Entendemos alfabetización informacional en dos sentidos: desde el punto de vista de los usuarios es el dominio de una serie de competencias o habilidades par a obtener, evaluar, usar y comunicar la información a través de medios convencionales y electrónicos. Desde el punto de vista de las instituciones educativas y documentales es el servicio y las actividades para lograr la enseñanza-aprendizaje de los conceptos, procedimientos y actitudes relativos al acceso y uso de la información. Tras formular el concepto de "alfabetización informacional" desarrollamos una serie de propuestas para la enseñanza de habilidades de información, tanto desde el punto de vista del sistema educativo como desde los sistemas bibliotecarios y documentales, que han de colaborar en esta tarea. En el sistema educativo obligatorio, además de la potenciación del uso didáctico de las bibliotecas escolares, es necesaria la formación permanente del profesorado en materia de habilidades de información, y la conversión de la "educación documental" en tema transversal o en materia optativa. En la educación superior hay que aprovechar las posibilidades de formación a través de tutoriales web para la capacitación en el acceso y uso de la información científica especializada; intensificar la cooperación con los docentes y regularizar la formación de usuarios integrándola en lo posible a través de asignaturas optativas o de libre configuración.

Disponible en: http://www.um.es/gtiweb/jgomez/publicaciones/alfabinforzaragoza2.PDF

FORMACIÓN DE USUARIOS Y ALFABETIZACIÓN BIBLIOTECAS UNIVERSITARIAS:PROPUESTA DE PLANIFICACIÓN PARA UNA CRAI

INTRODUCCIÓN. EL CAMBIO AL CONCEPTO CRAI

La biblioteca universitaria está inmersa en un entorno cambiante. Este cambio viene dado directamente por el nuevo modelo de universidad impulsado por los poderes públicos europeos. Ante esta situación, la biblioteca universitaria está adaptando su modelo para poder ser un participante activo en este nuevo marco y así promover su papel en el ámbito educacional.

La formación de usuarios tradicional se está viendo afectada también por este cambio de modelo y por las tendencias que desde los años 90 la desarrollan, de tal forma que ya no se centra sólo en enseñar a usar herramientas, sino que amplía su campo de acción instruyendo al usuario en localizar, acceder, evaluar y usar la información de forma autónoma. Y no podemos olvidar el papel fundamental que ha tenido el uso de las nuevas herramientas tecnológicas, ya que han contribuido enormemente al desarrollo de esta nueva alfabetización del usuario.

Vamos a hacer una revisión introductoria del contexto en el que se mueve la biblioteca, que actualmente queda circunscrito a los siguientes aspectos.

Disponible en: http://www.ucm.es/BUCM/biblioteca/doc10057.pdf

Sistemas integrales para la automatización de bibliotecas basados en software libre

RESUMEN

Se presenta un panorama general sobre el desarrollo de los sistemas integrales para la automatización de bibliotecas basados en software libre. Se explica además el concepto, características y los aspectos del software libre que permiten su identificación a partir de las libertades que deben proporcionar. Por último, se muestra una breve relación de programas para la automatización de bibliotecas que se encuentran disponibles en Internet.

Palabras clave: Software libre, sistemas bibliotecarios integrados.

Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol18_6_08/aci091208.htm

La Automatización de Bibliotecas. Introducción

La automatización de bibliotecas consiste en la consecución secuencial de los procesos, actividades y servicios que se llevan a cabo. La automatización de los centros bibliotecarios se desarrolla a través de Sistemas de Gestión de Bibliotecas específicamente diseñados para el tratamiendo documental. Pero pensar que son los únicos sistemas que se emplean, sería un error. Hay que tener en cuenta que los trabajos bibliotecarios también incluyen actividades administrativas, difusión en red, comunicación interna, etc.

Disponible en: http://ccdoc-automatizacion.blogspot.com/2008/02/06-automatizacin-de-bibliotecas.html

El compromiso social de bibliotecarios y documentalistas

En el mismo momento en el que entras a formar parte del mundo de la gestión de la información adquieres un compromiso. Puedes ser o no consciente de ello, pero sobre todo si estás al frente de un servicio público no puedes mantenerte ajeno a la sociedad a la que sirves y a sus problemas.
El desempleo, la inmigración, la brecha digital, el fracaso escolar, o el envejecimiento de la población, son problemas con los que, quién está al frente de una biblioteca (especialmente pública), se encuentra todos los días, pero por encima de todo, son problemas a los que hay que dar respuesta más allá de la perfecta organización de nuestro fondo documental.
La vocación de servicio y la promoción del libre acceso a la información de forma igualitaria son nuestra bandera, y en el actual tiempo de crisis que estamos viviendo estas máximas son más importantes que nunca, siendo hoy nuestra actuación mucho más relevante que en toda la historia de nuestra profesión.
La preocupación por el compromiso y la responsabilidad social en la profesión tiene su origen en los años sesenta dentro del ámbito anglosajón y más concretamente en los Estados Unidos cuando un grupo de bibliotecarios se unieron para tratar de cambiar la American Library Asociation (ALA) promoviendo un debate interno sobre el papel de los bibliotecarios basándose en un concepto de responsabilidad social como producto de la agitación social, política y cultural contemporánea.
Esos profesionales denunciaban que, bajo el paraguas de la neutralidad y el desarrollo imparcial de las colecciones, se escondían aspectos de censura, demostrando que se excluían sistemáticamente determinadas publicaciones, cuestionando también los sistemas de clasificación que criminalizaban conductas y condiciones como por ejemplo la homosexualidad.
Su actividad forzó la creación en 1969 de la Round Table on Social Responsibilities of Libraries que hoy día sigue en activo con el objetivo de intentar hacer más democrática a la propia ALA y a toda la profesión, considerando fundamental el análisis y la resolución de problemas y desigualdades sociales trabajando por el bien común y alentando la democracia.
Por su parte, la IFLA cuenta desde 1997 con un grupo de trabajo propio sobre responsabilidad social. Se trata del IFLA Social Responsabilities Discussion Group (SRDG). Su principal objetivo es luchar contra la brecha creciente entre los estratos sociales más pobres y los más ricos, en cuanto a acceso a la información se refiere. Este fin, se materializa en una serie de acciones entre las que se encuentran el desarrollo de bibliotecas rurales, la alfabetización, la cooperación bibliotecaria o la lucha contra la brecha digital.
En estos tiempos, la red supone un vehículo de primera magnitud para la revitalización de las ideas que fundamentan el compromiso social y la biblioteconomía, existiendo numerosas organizaciones y asociaciones que tienen por objetivo la materialización de algunas de las máximas del compromiso social en bibliotecas. Algunos ejemplos con el Book Aid International que pone libros al alcance de los lectores más desfavorecidos del mundo, Bibliotecarios por la Paz que lucha contra la militarización y la guerra, o Librarians without borders que según su lema “ponen la información en las manos del mundo”.
Más allá de conocer los orígenes y los proyectos existentes cada uno debe encontrar la forma de establecer un compromiso activo con su entorno a partir del desarrollo profesional cotidiano. Puede parecer complejo si se piensa en todo lo que el concepto de responsabilidad social llega a incluir en el ámbito de la Biblioteconomía y la Documentación: desde cuestiones generales como la preservación cultural, la ética profesional, la libertad de expresión o el derecho a la información hasta aspectos concretos reflejo de los anteriores como pueden ser la alfabetización, la lucha contra la censura informacional, la promoción del software libre, la defensa de los derechos de los trabajadores del sector o incluso la sostenibilidad medioambiental.
Ésta amplitud, que podría resultar abrumadora y difusa si no fuera porque tienen un fin común de contribución social, nos ofrece la posibilidad de elegir entre múltiples opciones a las que dedicarnos dependiendo de cuál sea nuestra labor profesional.
La forma de realizarlo puede ser individual (con o sin difusión pública) o colectiva, mediante la participación en entidades sin ánimo de lucro o asociaciones que promuevan la formación, difusión y defensa de sus valores y prácticas.